Cabo
Tan solo un leve movimiento de los dedos de mi pié izquierdo bastaba para tocarla, incluso sentía ese arrullador movimiento de las mantas cuando cogía aire,
pero su respiración,,,
Su respiración la oía lejísimos, pero lejísimos!
Suficiente como para no poder decir aquí, sino allí, (y casi allá). Tanto, y esto es cierto, que llegué a girarme para demostrarme que no podía ser, que era un efecto del eco.
Y allí estaba, in_móvil a mi lado, cada uno a un lado de la cama con toda la habitación de por medio.
Y fué ahí que me di cuenta de que se había acabado. Fué ahí que me di cuenta de que las promesas no valen nada, que la indiferencia no tiene cabida donde hay amor,
y que el amor,
es sólo para unos pocos.
Y allí estaba, in_móvil a mi lado, cada uno a un lado de la cama con toda la habitación de por medio.
Y fué ahí que me di cuenta de que se había acabado. Fué ahí que me di cuenta de que las promesas no valen nada, que la indiferencia no tiene cabida donde hay amor,
y que el amor,
es sólo para unos pocos.

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